Ramon Serrat: “Viajar al espacio es el primer paso para romper la frontera de conocer un universo infinito”


Ramon Serrat (foto: Alberto Gamazo)

Ramon Serrat (foto: Alberto Gamazo)

No nos fue suficiente plantar una bandera en la superficie lunar hace más de 44 años. Desde hace otros tantos años, se ha estado investigando hasta poder hacer realidad lo que parecía posible solo en guiones de películas de ciencia ficción: viajar al espacio. Ramon Serrat, profesor de la Escuela de Turismo de la Universidad de Barcelona (CETT-UB) y experto en turismo espacial, nos explica qué cambios comportarán este tipo de experiencias turísticas en el futuro.

El primer viaje al espacio está programado para 2015, ¿cuánto costará?

Hace muchos años que se habla del primer viaje, y se van poniendo fechas y fechas, y nunca se acaban de materializar. Siempre cuando llega el año, pasa y no es ese, aunque ya tiene pinta que va a consagrarse. El precio está alrededor del 200.000 y 250.000 dólares. Y si no es el 2015, será el 2016 o 2017, y se convertirá en realidad, no como los hoteles en el espacio, sobre los que también se especula… Que quizá también llegarán, pero de momento lo más tangible es este primer vuelo.

Saldrán desde Nuevo México, ¿verdad?

Sí, hay una pista para los futuros visitantes que los prepara, la Spaceport America, en el pequeño pueblo de Truth or Consequences, desde la que se tiene previsto salir. Es cierto que podríamos decir que el primer turismo del espacio son las estancias en la estación orbital. Un multimillonario, Dennis Tito, fue el primero; pagó 20 millones de dólares para pasar unos días en la estación orbital rusa. Fue el primer viaje al espacio, algo muy exclusivo para alguien muy rico. Esa fue la manera de financiar las agencias espaciales. Pero ahí aún no podíamos hablar de producto turístico. Lo que se plantea ahora sí está pensado para el turismo, para personas interesadas, aunque sigue siendo a precio alto.

Lo que cuesta viajar al espacio es lo que te costaría comprar una casa e hipotecarte. ¿Sigue siendo un sueño para el grueso de la sociedad?

Ahora dicen que hay unas setecientas personas que han pagado la reserva para hacer este vuelo. Setecientas personas en todo el mundo, evidentemente, sigue siendo un número pequeñísimo y un tipo de turismo exclusivo, elitista y para una pequeña minoría. El turismo espacial no puede ser un producto de consumo masivo.

COMO EXPERIENCIA SERÍA LA MÁS EXTRAORDINARIA A DÍA DE HOY, PODER VER EL PLANETA DESDE FUERA. ES LA ÚLTIMA FRONTERA

Son solo minutos, además.

Sí, pero no son “solo” minutos. Considero que lo que se vende es una experiencia. Todo el proceso de preparación, formación previa, revisiones, el despegue, periodo también de gravedad cero. Lo que se vende hoy en día son experiencias, y esta dura varios días, más allá del vuelo, a pesar de ser corto. Como experiencia tiene un valor único.

Dos catalanes serán los dos primeros españoles en viajar al espacio, Anna Bru y Xavier Gabriel.

Hay una lista abierta para inscribirse, y es curioso, sí, que haya dos catalanes. Una es la propietaria de la agencia de viajes Bru & Bru y representante de Space & Adventure en España y como representante y pionera se ha apuntado. También el propietario de la Bruixa d’Or tiene solicitada plaza. Después veremos si su intención es real o si es solo un poco de marketing, pues es muy conocido y muy avispado y quizás busque solo ganar notoriedad. O quizá finalmente sí vaya.

Llegar donde nadie antes había llegado. ¿Qué experiencia aporta el viaje?

El universo es infinito. Es decir, lo que conseguimos con este proyecto son vuelos suborbitales. No son solo orbitales, como aquellos multimillonarios que iban a una estación espacial que estaba en órbita a la Tierra. En estos vuelos, al pasar una altura de 100 km sobre la Tierra, ves la Tierra y la forma redonda desde el exterior, que debe de ser una experiencia única e increíble. Pero a partir de ahí, viajes a la Luna, al espacio exterior lejano… Los límites de la ciencia humana no los conocemos, y dentro de cien años ¿qué posibilidades habrá de viajar al espacio exterior? De momento sí es cierto que como experiencia sería la más extraordinaria a día de hoy, poder ver el planeta desde fuera. ¿Es la última frontera? No lo creo.

EL TURISTA ESPACIAL TENDRÁ UNA ESTANCIA CORTA Y NO PADECERÁ REPERCUSIONES EN SU SALUD

¿Qué cambios puede experimentar el turismo medio, es decir, la innovación de viajar al espacio influirá en la mejora de desplazamientos entre destinos terrestres, acortando distancias?

Seguirán caminos paralelos e independientes. Las distancias se reducirán. Antes ir a Mallorca, para nuestros abuelos era un gran viaje, pero ahora viajamos con cierta facilidad, con precios asequibles, a cualquier parte del mundo. Aunque lo vemos desde un mundo occidental, porque si vamos a otros continentes viajar no es algo tan común ni popularizado, por eso a día de hoy viajar no deja de ser solo para una minoría. De momento, el comprador de la Tierra seguirá consumiendo el turismo corriente y una minoría muy, muy pequeña consumirá el viaje espacial. No influirá una cosa con la otra. Con el tiempo, las líneas que los separan se acercarán y los precios se reducirán. Siempre ha pasado, al principio siempre es muy caro, pero dicen que, como mucho, puede bajar en torno a los 50.000 el vuelo.

¿Esta nueva vista de ver la Tierra desde el espacio cambiará nuestra visión del mundo?

Es difícil de saber. Seguirán siendo pocos, pero esto generará un interés, pues los que vayan hablarán maravillas de contemplar el planeta desde el exterior. Pero sigue siendo un producto, para el que, por muy bien que les hablen, muchas personas no tendrán el dinero.

No somos astronautas y no estamos preparados para ello. ¿Qué impacto tendría para la salud de los que experimenten este tipo de viajes?

Creo que los turistas del espacio, debe quedar claro, no son astronautas, quienes necesitan más formación, tanto física como mental, y cuanto más tiempo en el espacio, más descalificación, más riesgos de salud… El turista espacial tendrá una estancia corta y no tendrá una gran repercusión en su salud. Es cierto que si los primeros en viajar vuelven satisfechos, sanos y salvos, será la mejor publicidad que puede tener esta actividad. Pero a la mínima que falle, tendrán problemas. Se ha retrasado tanto porque quieren garantizar una seguridad al máximo. Sería un fracaso si tuvieran problemas y se hundiera la carrera del turismo espacial. Si va bien, la gente perderá el miedo. Si el tema del precio también baja, el producto acabará siendo más atractivo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s